Cartas de una Directora de Personas sobre el Trabajo, el Empleo y la Gestión de las Relaciones en las Empresas

Poligonesia es el país del Trabajo. Tiene una orografía compleja, empresas pequeñas y medianas, junto con grandes empresas multinacionales; sectores diversos anclados aún en la economía tradicional compartiendo espacio con las empresas ágiles de la economía 4.0.

Vive sometida a los movimientos cíclicos de la economía y a la necesidad de adaptación permanente, experimentando, por ello, momentos de entusiasmo y plenitud, de euforia emprendedora, de perplejidad y temor al cambio, de enfado y conflicto y, en ocasiones también, de cansancio extremo.

No es un país como cualquier otro. Se hablan múltiples idiomas, con lo que en ocasiones cuesta interpretar lo que te dicen o lo que está pasando. Y sus ciudadanos se debaten permanentemente entre el deseo de quedarse, prosperar, hacer crecer el país y convertirlo en referente, y la voluntad, o bien de abandonarlo, llevados por la promesa del Paraíso Eterno de la jubilación, los cantos de sirena de los países del Entretenimiento y el Ocio, la frustración y el cansancio,  o bien de transformarlo y darle otro nombre y otro sentido.

Llevo viviendo aquí 34 años, y en este espacio quiero ofreceros mis reflexiones, críticas y repletas de pasión, y compartir con vosotros algunas dudas, pero también algunas fórmulas que me han ayudado, por qué no decirlo, a crecer y a ser feliz en un país realmente duro, lleno de contradicciones, pero que sin duda también es fascinante.